Nueva constitución respetará tratados internacionales vigentes

16 OCTUBRE de 2015 /VALPARAISO Fotografía de la constitución de la Republica de Chile en el salón plenario del Congreso Nacional. Después que la Presidenta de la Republica anuncio en su campaña el proceso para reformar la Constitución redactada por el régimen de Augusto Pinochet en 1980. FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / AGENCIAUNO

Falta poco para la conformación de la Convención Constitucional, organismo que tendrá la tarea de redactar la nueva Constitución Política de Chile. Sin embargo, hay algunos factores que tener en consideración al momento de definir qué se puede o no, incluir en el texto.

En diciembre de 2019 se reformó el capítulo XV de la actual Constitución. El objetivo: definir los lineamientos para el actual proceso constituyente. De ellos, destaca lo señalado al final del artículo 135, donde se establece que la Nueva Constitución deberá respetar los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes.

Según consigna la página web de la Biblioteca del Congreso Nacional, Chile posee 34 tratados internacionales ratificados en materia de derechos humanos. 25 en el marco del Sistema Universal de Derechos Humanos y 9 a nivel Interamericano.

Aunque de todas formas el Estado, tiene la obligación de resguardar las convenciones o tratados actualmente vigentes, especialmente en materia de derechos humanos.

El debate en torno a lo que ocurrirá con el derecho de propiedad ha sido uno de los puntos más controversiales durante la discusión constitucional. Pero el derecho a la propiedad, sí se encuentra resguardado en algunos tratados internacionales y desde la mirada de abogados constitucionalistas, no es posible imaginar una Constitución en Chile que no lo tuviera regulado.

Otro de los temas que ha causado gran revuelo en el último tiempo ha sido la eventual firma del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, más conocido como TPP11. Se trata de un ambicioso acuerdo comercial que despierta fuertes opiniones de lado y lado, especialmente por los mecanismos de arbitraje internacional que conlleva.

Como ejemplo “Una multinacional podría terminar demandando al Estado de Chile y ahí lo más probable es que apliquen estos mecanismos de arbitraje que estadísticamente suelen favorecer a las empresas transnacionales por sobre los Estados de cada nación adscrita al acuerdo».

La redacción de la nueva carta magna nacional, deberá pasar por la revisión de varios temas en profundidad, pero resguardando los tratados internacionales ya vigentes, y bajo el precepto que Chile seguirá siendo una República, con el funcionamiento de los distintos poderes y es estado de derecho.

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